Fiesta de Halloween en el Abismo de Runaterra (1. ª Parte)

No siempre se sabe cuándo se encuentra el amor. Y mucho menos si ya lo has encontrado. La vida diaria de la pareja espectral consistía en cazar almas con las que alimentarse, con las que disfrutar juntos, con las que seguir enamorándose día a día. Muchos dicen que el amor no existe entre los no vivos, pero qué vivo puede decir cómo viven los muertos si no ha conocido la cálida sensación de estarlo.

La vida de la pareja era diferente a la de los demás. Eran felices en sus silencios y en sus momentos de placer individual; y conjunto. Paseaban juntos y jugaban con los débiles corazones ajenos. Menos con los de los niños, tan puros en su ignorancia, tan bellos en su futura perdición.

Esa mañana de 30 de octubre, se despertaron impenetrables, contentos. Pero entonces, inesperadamente, alguien llamó a su portón. La mujer zafiro fue a abrir. Era Kayn. Venía a ver a sus amigos.

  • KAYN: ¡Buenas y eternas noches, queridos míos!
  • THRESH: Un placer tenerte de nuevo por aquí, cazador –dijo una profunda y fría voz desde otra sala–.
  • KALISTA: ¿Qué te trae por aquí a estas gélidas horas?
  • KAYN: Veros. Hace bastante que no os vislumbraba, bella pareja. Estás más guapa que de costumbre, perfecto espectro de ira. Tú también, fiera guadaña esmeralda; no vaya a ser que pienses que le estoy tirando los tejos a tu chica.
  • THRESH: (Sonriendo) Tu guadaña será más grande, pero la mía es más rápida. (Mirándolo de reojo) No te columpies mucho.
  • KALISTA: Ay, Thresh, no te pongas así. Nadie podrá separarnos nunca.
  • KAYN: Kalista, no creo que le importe eso. Más bien, que tú puedas irte con otro. Nunca se sabe. Además, no me extrañaría nada. Estoy muy bueno.
  • KALISTA: Es cierto, estás genial para matarte. (Con una sonrisa de victoria) No te columpies.
  • THRESH: (Ignorando el comentario de Kayn) Puedes irte con Zed, querida. Al menos le puedo cortar las sombras.
  • KALISTA: Otro. Qué paciencia de hombres.
  • KAYN: No me refunfuñes, guapa, que…
    (Sonó el timbre de nuevo)
  • KALISTA: ¿Quién será? –Dijo Kalista– Voy a abrir.
    (Se dirige a la puerta) ¡Hombre, Karthus! Hoy es el día de los extraordinarios espectros.
  • KARTHUS: ¿Quién más hay?
  • KALISTA: Ha venido Kayn 
  • KARTHUS: (Le dio dos besos a Kalista) ¡Oh!, qué bien. Hace mucho que no lo veía.
    (A Kayn) Hola, compañero. ¿Qué es de tu vida? Más que nada porque eres el único vivo aquí (risas generales).
  • KAYN: Ya ves, de conversación con la pareja.
  • KARTHUS: Genial pareja, sí. Por cierto, ¿vais a montar una fiesta de Halloween? Ese año os toca organizarla a vosotros.
  • THRESH: (Lo miró Thresh con ciertas dudas) Es verdad. Se nos había olvidado. ¿Qué opinas Kalis?
  • KALISTA: Por mí bien. En unas horas está. Total, es para mañana a media noche. Pero que todo el mundo traiga almas y muertos. No voy a poner yo la comida para todos.
  • KAYN: (Con cierta sorna) ¡Cuánta generosidad por parte de la jefa de la casa…!
  • KALISTA: (Sacando un par de lanzas y afilándolas como quien no quiere la cosa) A ver si no te voy a dejar venir…
  • THRESH: …O va a venir de estreno de muerte…
    (Se miraron ambos con cierta complicidad y se besaron).
  • KAYN: (Con cara de circunstancias) No te pongas así, mujer. Y podéis liaros en otro momento y tal, eh. ¡Que molestáis, panda de empalagosos!
  • KARTHUS: (Susurrando) Envidioso solitario… [- Cállate que tú también estás solo –le recriminó molesto Kayn–].
    (Karthus sonrió) Bueno, ¿y cómo lo organizamos?
  • THRESH: Yo haría una lista de invitados.
  • KALISTA: Se te notan las ganas de casarte.
  • THRESH: ¿Sin muertos y gente sufriendo? Qué poco me conoces.
  • KAYN: Y si no pues que venga quien quiera. Tampoco va a venir gente que no pegue con nosotros porque saben que van a morir.
  • KALISTA: Yo lo pondría en plan bonito y con colores. Si vienen vivos siempre será más divertido.
  • KAYN: Paso de que nos llame la atención el gobierno.
  • KALISTA: ¿Qué te importará a ti el gobierno?
  • KAYN: Yo estoy vivo. Me afectan sus decisiones, aunque me importen un golem. Y me mola la Kayle vestida de poli.
  • THRESH: (Suspirando) Qué malo es estar vivo. A mí me parece feúcha esa chica, la verdad.
  • KARTHUS: (Con gesto de moderno) Putada colega xD
  • KAYN: (Burlándose de Karthus) Pareces tonto intentando imitar a los jóvenes.
  • KARTHUS: (Pasando de él)
  • KAYN: (Aparentando enfado) ¿Qué has dicho, espectro mierdoso?
  • KALISTA: (Cabreada) Que es mi casa. Niñerías, fuera de aquí.
  • THRESH: (Mirándolos con infinita paciencia) Yo diría que Nocturne, Fiddles y Aatrox.
  • KAYN: Zed, Akali y Hecarim.
  • KARTHUS: ¿Eve?, Nasus y Morgana.
  • THRESH: Morder, Skarner y Vladi.
  • KALISTA: Nocturne, Fiddles, Aatrox, Zed, Akali, Hecarim, Eve, Nasus, Morgana, Morder, Skarner, Vladi, Shaco y Yorick. ¿Os parece?
  • TODOS: Vale.
  • KALISTA: Mañana a media noche y un minuto.
  • KAYN: ¿Y un minuto?
  • KALISTA: Sí.
  • KARTHUS: ¿Por?
  • KALISTA: Porque estoy hasta las cajas del payaso de que todo el mundo diga que la media noche es la hora de las brujas y demás. Yo quedo más tarde y cambiamos la moda.
  • THRESH: ¿Y Varus?
  • KALISTA: También. Al saco.
  • KAYN: (Susurrando) Al Shaco…
  • KALISTA: Chistes mierdosos en mi casa, no.
  • KAYN: ¿En serio me has oído?
  • KALISTA: Claro.
  • KAYN: ¡Qué tía!
  • KALISTA: Estoy muerta, no sorda, Taric.
  • KAYN: (Con un cabreo repentino) No me llames eso a la cara. Qué asco da el Pink Presley, como dice el crío rubiales de su novio.
  • KARTHUS: (Riéndose por lo bajo) Es que hablas mucho de Taric, aunque sea para insultarlo. Y ya, cualquiera diría que sí te gus…
  • KAYN: (Dirigiéndose con el arma en la mano hacia Karthus con intención de pelearse con él) ¡MI GUADAÑA! Ni una palabra más.
  • THRESH: (Con sorna) Qué bonito es el amor de color rosa.
  • KAYN: Mira, me voy. Me mandáis una Anivia prehistórica con la hora y el lugar concreto.
    (Con una sonrisa sexy dirigida a Kalista) No me abras la puerta, guapa.
  • KALISTA: (Con aparente indiferencia) Thresh, por favor…
    (Kayn se dispone a atravesar la pared cuando el gancho de Thresh lo coge por detrás).
  • KARTHUS: (Echándose a reír) ¡Violación por detrás!
  • KAYN: Me cago en tu vida de espectro.
  • THRESH: Tú de aquí no te vas que no hemos decidido nada.
  • KAYN: (De morros sentado en el suelo) A ver, qué.
  • KALISTA: ¿Cena y baile?
  • KARTHUS: Perfecto.
  • KAYN (cabreado) ¿solo me dejáis aquí para esto?
  • KALISTA; Ale, ya puedes pirarte. (Se agacha hasta estar a su altura y le mira con aire de burla) Te recuerdo que en nuestra casa no existe ni la pérdida de maná ni el enfriamiento, so pelo estropajo. Podrías haberte ido por la pared cuando quisieras.
  • KAYN: (Volviendo a su cabreo) ¿Pelo estropajo? Me han elegido para la portada de la revista Men´s Health por mi pelo y mi cuerpo, ¿y tú te atreves a llamarme eso?
  • KALISTA: (Con sonrisa maléfica) Lo tienes lisito como Taric.
  • KAYN: (Se levanta y les da la espalda. Con apariencia de calma, se despide). Hasta mañana. 
  • THRESH: Pobre. Sois muy haters
  •  KARTHUS: A little, boy.
  • KALISTA: Tú desaparece también, plasta. Mañana a las 00:01
  • KARTHUS: (Haciéndose el loco) Yo no llevo aplastar…
  • KALISTA: (Muy cabreada) ¡¡¡FUERA DE MI VISTA!!!
  • KARTHUS: (Con prisa) Hecho, madame. Hasta luego, caballero. (Se va)
  •  THRESH: (Suspira durante medio minuto) Parece un millenial. Qué paciencia.
  • KALISTA: (Pasando del tema) Tendrá como un milenio, sí. Desde que se ha hecho cantante es más tonto que Tryndamere cuando se acaba muriendo por la torre porque se le ha acabado la ulti y no se ha enterado. Que no se le ocurra volverme a vacilar.
  • THRESH: Es verdad. Trynda tiene una regia mujer encantadora y sin embargo, él es muy retrasado.
  • KALISTA: Solo por eso me da penita Ashe.(Al día siguiente, nublado, trémulo y sombrío calvario de espíritus pasados y noches sin luna…).
  • THRESH: (Con una enorme sonrisa) Buenos días, mi amor.
  • KALISTA: (Semidesnuda) Hola cariño.
    (Se besan apasionadamente y […]).
    (Cuando acaban, media hora más tarde).
  • THRESH: (Contento) He ido al castillo de la fiesta. Espectaculares todos los adornos. Fiesta de Halloween en toda regla.
  • KALISTA: (Satisfecha) Los dejé puestos ayer con mi pasiva. Tardé dos minutos.
  • THRESH: Qué desperdicio de tiempo.
  • KALISTA: Claro, como no tengo eternidad ni nada…
  • THRESH: ¿Has mandado las invitaciones?
  • KALISTA: Todas. También les he puesto que pueden invitar a más gente si lo consideran. Habrá comida normal para humanos. Porsia.
  • THRESH: Bien, cariño. Yo prepararé la comida.

(Entorno a media noche)

  • KALISTA: En breve llegarán los invitados.
  • THRESH: Siento la presencia de Zed cerca.
  • KALISTA: (Aparentando susto) En mi vestido no está.
  • THRESH: Ojalá. (Suspira) Así tendría una razón para matarlo de una vez.
  • KALISTA: (Haciéndole una caricia en los labios y besándolos)
    (Llaman a la puerta).
    (Kalista se dirige hacia ella).
  • KALISTA: ¡Hola, parejita!
  • MORGANA: (Con alegría) Hola, guapa. He pensado que venir de Embrujada iba a quedar mejor. Mi chico ha venido de Nosferatu, como siempre.
  • KALISTA: Ya lo veo. Estáis geniales. Bienvenido tú también, Vladimir.
  • VLADIMIR: (Le besa la mano a Kalista) Un placer, reina y señora de la casa.
  • THRESH: Hola, ¿cómo estáis? Habéis sido los primeros. Os acompaño.
  • MORGANA: (Haciendo una real mueca de asombro) ¡Oh! Qué raro. Nocturne suele ser el más puntual.
  • VLADIMIR: (Con una sonrisa burlona y alisándose el pelo) Tiene poco detalle. Habrá ligado con la noche.
  • MORGANA: (Pensativa) Igual… En fin, vamos yendo.
    (Thresh los acompaña al castillo).
    (Kalista piensa por un momento en aquella noche, terrible y perfecta en la que conoció a Thresh. Aún hoy, 345 años después de ese momento siguen queriéndose como el primer día. Sonríe para sus adentros recordando cada segundo y cada circunstancia que ha vivido felizmente a su lado. Y, aunque ella no lo nota y no lo ve, esa sonrisa interior se le refleja en su rostro. Azulada tez de ira que, por unos instantes, recuerda los momentos más apasionados de su mortuoria vida con él. El mejor tiempo, la única y verdadera eternidad que vivirá y seguirá disfrutando  a su lado).
    Continuará…

Autora: Neila Rodríguez «Eyssyan»